La marquesa Cayetana, el presidente Iglesias y el mea culpa de Patxi

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El Congreso de los Diputados vuelve a mostrar lo que es: una lucha de poder constante. Importa poco, muy poco o nada la situación socioeconómica en la que está inmersa el país. Lejos de alcanzar acuerdos que nos conduzcan, más tarde que pronto, a la salida de esta crisis, sus señorías viven en una disputa constante.

Lo más triste de todo esto es que hay quien busca justificar la actitud de uno u otro bando, cuando ambos comportamientos son incomprensibles. Nuestra clase política sigue en la guerra de nosotros contra nosotros y, además, lejos de rectificar cualquier momento errático que cualquiera puede tener, en frío siguen pensando igual.

Si la falta de visión es algo propio de nuestra clase política, fíjense como Pedro Sánchez pacto con EH Bildu; el tono bélico para trasladar su lucha a la sociedad es cada vez más alarmante. Así se hizo patente en el enfrentamiento entre Cayetana Álvarez de Toledo y Pablo Iglesias en sede parlamentaria.

Si los choques entre ambos suelen ser habituales, esta vez llevaron su enfrentamiento a una nueva fase. Así,  Álvarez de Toledo decía, en respuesta a Iglesias, que ella era marquesa, sí, pero que Pablo Iglesias era el hijo de un terrorista, y a esa aristocracia pertenecía él.

 

 

Álvarez de Toledo se ratificó en sus palabras en base a un texto del propio Pablo Iglesias y este decía que Álvarez de Toledo creía estar por encima.

 

 

Por supuesto, la ministra de Igualdad, Irene Montero, no dejó pasar la oportunidad de sumarse al debate y publicaba en su cuenta de Twitter “La libertad de Cayetana para decir sus miserias existe gracias a los que como Javier Iglesias se jugaron el tipo por la democracia cuando hacerlo costaba torturas, cárcel o la vida. Para España son héroes y heroínas pero la marquesa debe ser más de Billy el Niño”.

 

 

Mientras Cayetana se enfrenta a Iglesias, Iglesias boicotea la Comisión de Reconstrucción

Esto es lo realmente grave. Verán, no importa lo mucho o poco que se peleen los políticos mientras que el mundo siga funcionando. En España esto no es así y el mundo se detiene para ver a los políticos discutir.

Es manifiesto que la Comisión de Reconstrucción no nos va a servir de nada. Si el nivel curricular de los miembros es inexistente frente a otros países como Italia, donde han puesto a Vittorio Colao al frente de la Comisión de Reconstrucción, ex director ejecutivo del Grupo Vodafone, además de ex consejero de RCS MediaGroup, estudió en la Universidad Bocconi y tiene un MBA en Harvard; en España contamos con Patxi López.

 

Y pongo un punto detrás de su nombre porque no hay más nada.

 

El diputado socialista no tiene título universitario, ojo, no es necesario tener un título universitario para triunfar y ser un gran profesional. Así pues, ¿qué ha hecho Patxi López? Pues llegó a ser el presidente del País Vasco. Cuando llegó al cargo el paro era de un 10% cuando se fue de un 13% según la Encuesta de Población activa

Pues bien, también ha demostrado que políticamente no está capacitado para dirigir la comisión.

 

Patxi López a favor y en contra de Iglesias

La Comisión de Reconstrucción tiene como objetivo establecer las líneas que nos llevarán a la salida de la crisis derivada la COVID19. Frente a esto, ayer el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, se pavoneó en la Comisión con la aprobación de Patxi López. El vicepresidente segundo,  dijo sobre Vox que “les gustaría dar un golpe de Estado pero no se atreven”, ante lo que Espinosa de los Monteros abandonó la sala diciendo que la comisión “es una vergüenza”

 

 

Pregunto ¿éste es el demócrata? No estoy a favor de los postulados de VOX, no me gustan los populismos, pero que el vicepresidente segundo del Gobierno diga lo que piensa otro grupo y se tenga que asumir como verdad, me parece un tanto unidireccional. Por supuesto, toda persona que no sea de Unidad Podemos es fascista tal y como nos recuerda Irene Montero

 

 

Por lo menos Patxi López reconoce que “No he estado a la altura de lo que es y significa esta Comisión”. Este es el nivel.

 

 

A 29 mayo, dos meses y medio después de que se decretase el estado de alarma, seguimos sin plan. Nuestros políticos, además de pelearse y cobrar a final de mes, poco o nada proponen. Y mucho menos actúan.

La Unión Europea acudirá al rescate, pero con condiciones. El diario el Mundo cuenta que “España podría recibir hasta 77.324 millones de euros en transferencias y 63.122 en préstamos, para un total de 140.446 millones, el 11% del PIB nacional”.  No obstante, para que no se corte el flujo de dinero, habrá que hacer “ajustes” y cumplir con nuestros compromisos. No es a fondo perdido. Quizás, más pronto que tarde, no tengamos un plan de reconstrucción y sí una guía práctica de recortes.

Mientras que la marquesa y el vicepresidente siguen acentuando bandos que no deberían de existir, Nissan ha cerrado, Alcoa inicia más de 500 despidos, Ford planifica un ERE y Ryanair recortará 616 empleados en España.

 

 

Javier Bustos Díaz | Experto en Comunicación Política